He aquí mis adicciones, aquello que me pulsa, que me impele a veces a gozar pero aún más a llorar. Aquello que motiva mis ánimos. Aquello que no distingo si es para bien o para mal... Aquello que ya conseguido es la peor tortura obsesiva y que en su ausencia total muero por tal carencia vital. Y tal vez no es porque sea bueno o malo; es que simple y llanamente a mi carácter le vicia por no saber distinguir límites y caer siempre en sus excesos embriagantes cual alcohólico en fase terminal.
- Palabras.- Mi elixir de cada día. Desatan y atan eso que callo ante miradas ajenas. Superan mi realidad oprimiéndola cuando cobran vida ... y le consumen. Caer de topetazo en la tierra luego de vagar por nubes de ensueños me ha descocado bastante. Pero ignorarles por completo me consume en un fuego lento, ávido de autodestrucción masiva.
Hidratos de Carbono.- La droga que demanda cada célula, por más pequeña que parezca, de mi organismo ante todo y ningún estímulo interno o externo; Ante la tristeza que me abate, la alegría incontenible, esporádica de sucesos irreales, y la indiferencia de cada día que no pasa. Martirio si le tengo dentro, porque ya la deseo fuera; martirio estando lejos del alcance de mis labios, porque es el único pensamiento que vislumbro en mi cerebro.
Hambre.- La sensación de vacío producto del ayuno prolongado me produce placer primero que malestar. No es esa la razón de que vuelva a probar bocado, sino que esa "felicidad" me resulta falsa, confusa, asesina. Y como de nuevo, y una vez más me siento culpable y una vez más deseo desde lo más remoto de mi ser arrastrarme a sus garras para devorarme las tripas, o el hígado en su defecto; como vengo haciendo desde hace muchas primaveras nevadas.



1 comentario:
hola , te agregue a mi blog , espero que no te moleste , simplemente estoy empezando en mi diario pro-Ana y me encantaria tener diferentes ideologias , adios =) www.anorexicbeauty-love.blogspot.com
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