lunes, 22 de enero de 2007

eL MiAsMa De mI mAla eScrItUrA

La decadente e indolente prosa ha tomado posesión de mi persona. Es como un miasma acechante y de consistencia pegajosa que se adhiere a la superficie de mi creatividad y cerebro exiguos y próximos a la aniquilación general de ambos. Temo perderles y jamás volverles a encontrar...

Sin mis pensamientos soy nada; es el último y único recurso del que pudiese jactarme, y sin embargo, son ellos los causantes de la miseria con que se ha pintado mi realidad de colores rojos y negros de desesperanza; son ellos los que impiden que sonría, los que me tienen loca, y retiénenme en el lado de los juiciosos evitando que mis manías me lleven a la demencia feliz y absoluta.

¿Qué sería de mí sino pensase tanto; sino divagara en semejantes garrafales tonterías? Seguramente, una persona normal. Mas no quiero ser otra en las incontables filas de individuos de este planeta, que pasan sin pena ni gloria y el olvido al poco tiempo las devora. Tampoco sé que deseo lograr, sí es que busco trascender a la muerte, o es que quiero vivir más para alcanzarlo. Pero una cosa me es nítida: No continuaré escribiendo mal y mediocre, en tal caso, prefiero no escribir de nuevo mientras siga viva.

sábado, 20 de enero de 2007

PalE

Una rola que adoro de W. T. con algunas imágenes que he incluido en la edición, espero les guste... la letra posee un gran significado, chéquenla.

The world seems not the same,
Though I know nothing has changed.
It's all my state of mind,
I can't leave it all behind.
I have to stand up to be stronger.

I have to try to break free
From the thoughts in my mind.
Use the time that I have,
I can't say goodbye,
Have to make it right.
Have to fight, cause I know
In the end it's worth while,
That the pain that I feel slowly fades away.
It will be alright.

I know, should realise
Time is precious, it is worthwhile.
Despite how I feel inside,
Have to trust it will be all right.
Have to stand up to be stronger.

I have to try to break free
From the thoughts in my mind.
Use the time that I have,
I can't say goodbye,
Have to make it right.
Have to fight, cause I know
In the end it's worth while,
That the pain that I feel slowly fades away.
It will be alright.

Oh, this night is too long.
I have no strength to go on.
No more pain, I'm floating away.
Through the mist I see the face
Of an angel, who calls my name.
I remember you're the reason I have to stay.

I have to try to break free
From the thoughts in my mind.
Use the time that I have,
I can't say goodbye,
Have to make it right.
Have to fight, cause I know
In the end it's worth while,
That the pain that I feel slowly fades away.
It will be alright.


jueves, 18 de enero de 2007

I'm ALonE, sO wHAt??

Sola contra el mundo... y sí, ésa es la forma en que me siento. Contra todos, contra los buenos y contra los malos por igual - hay un punto en el que no se sabe quienes están del lado del bien y quienes del mal. Y si no fuese por esas hermosas y melancólicas melodías de mi grupo favorito (Within Temptation) que ahora escucho, seguramente estaría arrancándome los pelos de la frustración y confusión y soledad que arrasanme desde mis cimientos.

Tal vez Jillian y sus filosofías oscuras y místicas no estaban tan errados y servían para algo - sólo tengo la certeza de que en ocasiones muero por platicar con él como en aquellas lejanas y grises épocas; que daría hasta el alma porque me tuviese entre sus pálidos y muy asfixiantes brazos. Su crueldad al menos poseía un propósito de vida, hoy no diviso siquiera uno. Lo nuestro era odio encarnecido; odio y pasión que desgarraba mi amor propio y me desangró las últimas reservas de autoestima. Aún así, Jillian, creo que permanecerás por siempre en mi memoria, tú y tu gótica existencia, que se vinieron a contagiarme de música y bandas extrañas pero maravillosas; me hacen sentir, gozar, llorar, saber que sigo con vida.

Jillian era mi Príncipe Dark, quizá luego le vuelvo a nombrar en otro apartado. Con él tuve miles de fantasías; fastasías muy disímiles y contrarias a las que soñé con un amor. Eso me enamoró, esa franqueza, esa autenticidad; lástima que fuese un patán misógino y me engañara con mi mejor amiga de entonces rompiendo en un trillón de cachitos mi corazón. ¿Qué otra cosa podría esperarse de un Ángel de la Noche?

En fin, Jillian no era el tema de interés en esta entrada. Pero sí que me recuerda la soledad en que coexisto; junto a él han sido los momentos en que más acompañada me he sentido, más querida, más protegida. Yo y mi trauma de necesitar un sustituto de padre... Ojalá le supere uno de estos días. Sino me condeno a relaciones denigrantes y aplastantes con hombres aprovechados de apariencia irresistible (desgracia o bendición así han sido mis pretendientes).

Actualmente estoy muy sola. O es que alucino. No me posiciono en el bando de los médicos y quienes desean ayudarme a salir de mis desórdenes con la comida. Defiendo a mis verdugos la anorexia y la bulimia. Otrora defendí a mi madre o a mis abuelos que me hinchaban y sangraban la piel con latigazos de cuero. Defiendo a aquello que me lastima y provoca dolor, ¿por qué? Ni yo he logrado comprenderle.

Tampoco me alío a las que hacen público su derecho de ser anoréxicas. Pueden serlo si quieren y les gusta, claro, están en su derecho; desde luego. Mas como me he cansado de repetirlo miles de veces, no me parece justo ni correcto que pinten estos trastornos y enfermedades color de rosa y cuelguen imágenes de chicas demasiado delgadas - según a su parecer con "cuerpos perfectos"- y pregonen que sinónimo de felicidad y bienestar.¿Qué saben acerca de las vidas de estas niñas o modelos? ¿Qué saben de su sufrimiento día tras día? ¿de sus llantos, de sus penas y dolores? No por ser flaca vas a estar bien y todo marchará de acuerdo a tus designios, no. Sólo pugno por un poco más de conciencia, que no enfermemos a más inocentes que pudiera ser tu hermana, tu prima, tu amiga, tu hija. Piensen un rato en ello, ¿vale?

Y si nadie cree en lo que digo o me tiran de loca, no me preocupa demasiado. Yo no traicionaré mis valores e ideales -los contados que aún me sobreviven. No por agarrar popularidad o fama cibernética escribiré lo que desean leer. Jamás. Y si me insultan se me resbalará con sorprendente rapidez. Creánme, me han humillado, criticado, pisoteado tanto y tantas personas en realidad importantes para mí que un completo desconocido anónimo me vale madr...s. Entonces, adelante. Prefiero SOLA que vender ideas prefabricadas, digeridas y falaces como hacen unas cuantas por ahí... Pobres, me inspira lástima y vergüenza su decadente honestidad hacía todos, hacía su persona.

martes, 16 de enero de 2007

CHilD's fEAr

¿Alguna vez durante su niñez tuvieron pesadillas recurrentes donde un monstruo, villano, ser perverso en especial; aquel que temían hasta orinarse en los pantalones, los acosaba amenazándoles de muerte; poniendo en riesgo no sólo sus vidas sino también la cordura pues el temor era tan enloquecedor que en verdad pensaban que perderían la razón sí esa tortura continuase?

Yo moría de un paro cardiaco con sólo mirar de reojo a Chucky, ese monito idiota pelirrojo. Ya mayor, viendo las películas de vuelta me di cuenta que son basura, que no valían mis gritos y malos sueños por las noches. Pero era un miedo irracional, infantil; me obligaba a pensar tonterías. Imaginaba- me río de ello ahora- que iría por mi prima en ese tiempo bebé sino hacía lo que me exigiría el Chucky en una situación hipotética a cambio, para así evitarle. Estaba loca -aún-, y no esperen que le contase a alguien mis desatornilladas ideas. Me las guardaba y las rumia durante mis ratos a solas - que eran muchos-. Y procedía a la siguiente fase.

No fue únicamente el muñeco diabólico quién soltase las cadenas a la imaginación perversa con la que vine dotada ante motivos que me infunden miedo o posible abandono. A veces creía que de no herirme encajando puntillas de lápices bastante afiladas en mi pequeña y regordeta mano izquierda mi madre moriría en un accidente automovilístico igual como falleció mi padre según siempre me dijo - después fue tan amable de comunicarme la versión correcta que desmiente su estado de residencia en el cementerio y sí en algún lugar del territorio nacional- O que el demonio planificaría todas estas tretas de pésimo gusto sino le ofrecía mi sangre en ofrenda.

Me lastime, mucho, y jamás supe la magnitud del dolor que me autoinfringí. Aún le desconozco; todo me es poco o nulo porque todo le soporto, y nada me duele demasiado o suficiente. En ocasiones llego a creer que mis nervios están alterados; mi tolerancia es superior a la de cualquier persona que conozco y no es normal - o eso pienso.

Temo mirar las cicatrices, temo que sean espantosas, temo que me hayan deformado. Temo desangrarme en cualquier descuido de la navaja, temo no saber cuando este muriendo que la vida ya no me pertenecerá más; que estoy al borde el precipicio. Temo encontrarme ahí parada en este momento. Temo de lo que fui capaz, temo más lo que haré después. Me temo porque ya nada me asusta, nada me intimidó jamás.

Temo ser el monstruo de mis pesadillas.

dÍa dE La muErTe HonRaDo PoR eSQuEleToS

Yaaaa no quiero hablar con NADIE. Estoy harta de aquellas niñas que en un inicio pensé podría ser de algún beneficio tratar nuestros problemas en común y desahogar penas, y tendernos una mano en momentos difíciles, pues he descubierto que en realidad sólo buscan que se les diga: sí, sí princesita, mátate de hambre y así delgadita como fideo todos te querrán. ¡Pues NO! El mundo es un fiasco, ni dándole gusto a cada disparatado e idiota capricho suyo le basta y le tiene contento. Luego te menospreciara, te vera cual ente extraterrestre por padecer una enfermedad que cataloga como superficial cuando él mismo se hizo cargo de alimentar dicho parásito destructivo en nuestras cabecitas.
Me doy por vencida, a nadie convenceré de que esto es una mierda, que sí mata, que sí te destruye y que entre más pronto te alejes, más oportunidades hay de que te le escapes un poco (jamás se logra zafar uno de sus garras por completo). Tengo coraje, coraje porque algunas son bastante inteligentes y siguen falsos líderes anoréxicas - o que pretenden serlo; una chica con TCA no pienso que desee condenar a nadie con este sufrimiento obsequiando a diestra y siniestra tips y consejos a niñas ingenuas.
Faltan cerebros, ideas, creatividad en la sociedad. Se ha agotado la autenticidad. Y ello me enfada de sobremanera.

Ni siquiera les puedo contradecir sin salir rasguñada ya que inmediatamente saltan a la defensiva y me agreden diciendo que no respeto a la tal ANA o no soy una verdadera princesa -pues no, no lo soy, aún no me caso con el príncipe William de Inglaterra-. Que no está bien ocultar mis brillantes recursos para ser una calaca de 37 kg, que no es de amigas. Pero nunca he sabido que sea muy noble sugerir a otros cómo matarse lentamente; así que sí para ustedes eso es correcto y significa amistad, perfecto, para mí no. A mí me interesa que sigan con vida, felices.

Sí lo toman a mal, ni que hacerle. Yo no festejo hoy el día de ANA y MIA. Quisiera que desaparecieren del planeta... que se marcharan a considerable distancia de todas y cada una, y nunca alguien les volviese a encontrar en su camino.


lunes, 15 de enero de 2007

mI AbUeLA y yO; eL aGuA y El aCeiTe

RENEGADA: soy tan renegada. Quizá no sea la palabra correcta que debería emplear para describirme, pero es la única que se me ha ocurrido en este momento. Reniego a todo, de todo y para todo. Reniégome aún a mí misma. Ya ni sé porqué lo hago... ya ni sé que fue aquello que tanto me molestó y desató de mi lengua tales blasfemias. Pienso y re pienso y no consigo explicación todavía.

Pudo ser mi abuela ...Sí, esa viejecita de setenta y picos años que con su imprudencia disfrazada de decencia me altera, pica, exaspera. Es toda perfección según se piensa ella, mas yo sólo encuentro etiqueta, modales y una gigantesca represión re reprimida. Válgame falta de uso de la razón y la rebeldía. Peca por correcta, por sensata, más por perfecta. Le eximo responsabilidad cualquiera de mis manías y obsesiones letales pero bien que esforzábase en educar a su nieta "preferida" (carga moral más pesada no era posible achacarle a esta cría) de acuerdo a la rigidísima vara de altos e inquebrantables ideales que sabrá quién le fue a meter en la cabeza para desgracia de todos sus allegados.

Y como suele suceder; el alumno superó al maestro. O sea, yo a mi súper abuela; por estúpida, no hay otra.

"Mija - me dijo suave, quedo, con su cara lastimera y triste de perro hambriento aquella maldita vez que no saco de la memoria- Tú no me falles como tu prima fulanita, no soportaría otra decepción semejante. Sé buena niña y házme sentir orgullosa, ¿sí hijita?"
¿Que aguardaba que le contestase.- No abuelita, no, voy a hacer lo que me venga mi pinch... gana, no quiero vivir igual de asfixiada que tú, igual de falsa e hipócrita?

Obvio le respondí: Sí, sí, te sentirás contenta al menos de mí, jamás te infringiré dolor alguno abuela. Y ella sonrió complacida... Hace mucho que no lo hace, que no sonríe por mi causa; ya soy una más de las miles que le provocamos dolores de cabeza, que no para de sermonearnos, que no nos mira sin un dejo de inquietud y desprecio. A veces recuerdo, y a veces me lastima, y a veces me odio un poco más por ello.

¡Ahi abuela! Con tu "sí me preocupas porque no has de comer y debes seguir vomitando para verte día tras día más demacrada"; y tus consejos de que me arregle y ponga decente en casa cuando no le hallo sentido alguno pues nadie tiene interés en visitarme y yo menos a ellos, y que rectifique mi vida con una carrera (definitiva) y estudie y haga otras cosas que tú quisieras mas no yo. Eres pura contradicción; una mujer refinada que por debajo del maquillaje y las esencias caras se oculta tremendo enfado y resentimiento hacía eso que tanto pregonas. Te ha impedido ser libre, volar de verdad. Te ha impedido caer, golpearte, llorar; pero no mientas pues yo sé que les deseas; deseas esas lágrimas de fracaso y frustración a las que nunca te enfrentaste por temor. Deseas llorar a tus anchas sin que nadie te juzgue, principalmente el terrible e inflexible juez que eres tú. Abuela te tienes miedo, mucho miedo; y ni siquiera te tomas la molestia de darte cuenta, de inclinarte un poco; no se vaya a arrastrar un milímetro por el suelo tu falda y se ensucie de barro. Ja, Qué diría la gente...

No intento criticarte, eres mayor, te debo respeto lo sé. Perdona esas faltas ya que cuando me lanzas lo que para mi es un insulto a la cara, aunque no para ti, no sé de que manera reaccionar. Emociones me hierven la sangre, impidiéndome pensar. Yo creía que les tenía sepultadas desde hace años, mas no es así. No las he sacado ni digerido y siguen roendome las tripas. Ahora que he dedicado varios minutos en indagarle... quizá te odio. ¡Qué ofensa! ¡Lávate con jabón la boca chiquilla insolente! Ni necesito que me lo digas, ya le he hecho. Ya me lavé la boca con jabón, antes con vomito y antes con sangre. Deseo no sentir esto, me duele, me pesa, no es lo correcto. Pero abuelita he intentado de todas las formas posibles e imposibles dejar de sentir emociones negativas y no pude... más negativas se pusieron entonces. No busco herirte, sólo que tenía que decirlo en algún sitio, y como espero que no leas esto, al menos no pronto; considero que es el adecuado. Besos y también te amo.

Dispensa el breve espacio en tu honor mi Vieja. Entiende que sí quisiera hablar sobre ti, llenaría hojas y hojas de reflexión; y si sumamos nuestra relación uff, nunca acabaría; ya será en otra ocasión, en otro paisaje, con otros versos.

viernes, 12 de enero de 2007

i NeeD A jOb

Necesito encontrar un trabajo. ¡Es urgente! Necesito dinero, no porque sea una persona consumista en exceso y fanática de comprar en cada establecimiento que se cruza a mi paso un artículo de moda. No, ni siquiera estoy interesada en adquirir un pantalón nuevo que sustituya aquellos enormes talla 9 de hace años (ya soy talla 2 ó 0). Es indispensable que tenga unos pesos y me sea posible pagar los cursos y talleres de artes que comienzan este Febrero, así como la computadora en que escribo (esta a plazos de 18 meses sin intereses). ¡Demonios! Pero la cuestión trabajo - dinero produce en mi cabecita miles de conjeturas y revoltorios y conflictos indeseables, y no deseo transitar otra vez por tales dominios macabros de donde siempre, siempre, salgo malherida.

Conseguir mi propio "sustento" por decirlo de alguna manera, me da cierta satisfacción y sentimiento de logro personal. Mas, como es bien costumbre mía, me obsesiono y compulsiono comprando... comprando libros o comprando adornos y novedades curiosas. Quiero más y más, y jamás es suficiente. En definitiva, no me agrada en absoluto ese sentimiento insaciable que se achica con nada; que me hace sentir más miserable y pobre con cada blusa adquirida, pues para ser como esos ricachones que caminan a lo lejos con sus trajes de marca y abrigos de lana... disto mucho. Entonces, prefiero vivir en la ignorancia y no saber de cuánto adolezco. No deseo caer de nueva cuenta en las garras asfixiantes de la presión consumista. Sí ustedes quieren y les agrada estar sometidos a tales hilos del titiritero que ordena beber una Coca Cola cuando te encuentras sediento o cubrirte la cholla con una gorra Nike porque está "in" pues que bueno... háganlo, adelante, me viene igual. Yo ya no juego. Demasiado exigióme librarme de ello; demasiadas frustraciones y lágrimas. Antes prefiero irme de ermitaña al Himalaya.

No obstante, debo aceptarlo, me es menester cualquier peso en la cartera aunque el olor a billetes me produzca sentimientos encontrados. Soy trabajadora, pero es idéntico a nada. No hay empleos acá en mi País. Sí acaso encontrase uno sé de antemano que la remuneración sería pésima a cambio de explotadoras jornadas laborales sin descanso. Y como mi madre dice: ¿quién se animaría a contratar a una tipa tan flaca que sólo vaticina el uso del Seguro Social? Ni de modelo me requieren, le he intentado un par de ocasiones y me exigen como requisito primordial marcar de menos cinco kilos más en la báscula. Qué mierda, porque de pesarlos, conseguiría una que otra chamba y algunos miles -profesionales opinan que no estoy tan fea (mejor, que soy linda) y tengo "estilo" en eso de las pasarelas; obvio, no les creo una de sus palabras.

Tal vez lo mejor sea continuar subsistiendo austeramente como he hecho hasta ahora. Los lujos no son indispensables para existir de forma digna y decorosa. Pero sin duda el dinero te obsequia con más oportunidades y opciones para la realización de las metas y sueños. Y a mi me encantaría salir de ratos a museos, excursiones, a naciones extranjeras. Sí, quiero luchar por ello, mas desconozco algún modo y no confío en mis capacidad para lograr dicho acometido; soy buena en nada, una mediocre.
Quizá retome las ediciones de tediosos eventos sociales cegadores de mi ya muy mermada visión.

jueves, 11 de enero de 2007

EnTRe miL PiRUetAs


Otro Jueves que pasa y no pasa por mi garganta. Otro jueves desperdigado, otro jueves a la basura. Pero éste día suspiré por el futuro... por aquellas horas frente a la barra donde me veo realizando inflexiones y titipuchales de flexiones miles. Sí, regresaré a , amado Ballet; nunca debí abandonar tus amplios estudios tapizados de madera y tocando vívido arte en el piano. Te extrañé mucho, acaso más que a la pintura o dibujo, dos de mis pasiones también muy queridas. Añoro esos momentos cuando el nerviosismo produzca en mi estómago un pequeño hormigueo al estar a pasos de la entrada de tan majestuosos salones donde se respira en cada esquina inspiración, meditación, creación.

Regresaré a lo mío; las horas pueden subseguirse una tras otra, mas yo no les siento, transcurren cual segundos, cual hojas secas en pleno Otoño; no se sabe cuándo es que estas cayeron... ni cuánto tardaron en hacerlo. Todo carece de significado junto al Arte, todo es tan efímero a su lado. Pudiese morir... y ni por enterada me daría. Trascendería en tus notas, en tus trazos, en tus palabras y hasta en tus piruetas. Eres el único medio que he encontrado para expresarme, para sacarte.

Quiero vivir siempre en , obséquiame con una infinita Musa que jamás decline. Te lo ruego.

martes, 9 de enero de 2007

A FaLTa de ViNo, aGUa

Es probable que la falta de Lexapro y Zyprexa me este afectando. Es probable que la aún mayor escasez de nutrientes en mi organismo colabore con la depresión a hacer de mí esta concha fastidiada, agotada, atestada de costras en las piernas (mezcla de xerosis más mutilación) y que no comprende lo que escribe en dicho preciso momento. No deseo escribir más, nunca más; lo hago terrible -¡cambia de cantaleta mujer!-. Pero es verdad, o eso es lo que esta vocecilla odiosa me susurra al oído. Está voz, mi único y final recurso de siempre jamás.

Ni sé lo que digo, o qué respondo a mis vecinos. Me he vuelto una renegada descausada; a todos y todo contesto, rezongo y blasfemo. Doy pena ajena. Salgo a la calle, tomo el bus, me dirijo al centro vistiendo semejantes fachas -jeans holgados, demasiado, sudadera tanto más ancha-. Pelos de estropajo recojidos en una cola maltrecha y desgarbada, rostro pálido; adornado con dos enormes bolsas bajo los ojos que terminan de imprimir un aire enfermizo al conjunto lastimoso que constituye mi persona. Camino y camino, continuo caminando; me he cansado. Y detengo mi paso. Cómo detesto tener miedo incluso de andar...

Las avenidas son muy grandes, polula bastante gente y yo padezco fobia social. Entonces piérdome entre las rosetas de maíz que mastico y no degluto. Me llena de vergüenza comer delante de otros, ¿por qué compré la bolsilla a siete pesos de palomitas grasosas y aguadas de mal sabor? No sé, pero seguro no fue el hambre demandando alimento. Quizá la ansiedad, quizá un truco para evitar pensar...

Llego a casa, 2:00 pm. El cuento de nunca acabar; es hora de comer, y después también, y hago que como pero jamás es tal - de serlo, no seguiría perdiendo peso.
Ya son las 10:00, la noche oscurece mis meditaciones bloqueando el poco raciocinio mental que me preserva de la completa estupidez. Quiero soñar, soñar en serio, soñar y vagar en los deseos; no escuchar a mi señora madre cinco o seis veces durante la madrugada con su tos de perro a medio morir recordándome la desobligada y malvada hija que soy por no llevarle un té caliente a sus recintos, dada mi pesadez y fatiga tanto cerebral como corporal que impélenme a continuar en cama aunque ella se encuentre a punto de un shock o convulsión. Así de cansada estoy. Así de malagradecida soy.


Eso es por hoy; no más, no menos. Sólo me ocupa la maldita comezón en mis piernas antes de ir a dormir. Debe ser la resequedad originante de pequeñas bolas en la piel las cuales al rascarles, emanan diminutos hilos de sangre. Mas son una multitud y me han colmado la paciencia y los nervios.
¡Ah! Mañana retomo el Lexapro, Zyprexa, etc, etc, etc. No porque tenga fe en sus bondades curativas. No porque crea que de un día al siguiente me van a regresar el optimismo y alegría ante la vida, no; es exclusivamente que no me queda otra.

domingo, 7 de enero de 2007

ImpOSiBle iS ...¿NoTHinG?

Inmundo fin de semana. Empezando con el viernes. Según yo estaba dispuesta a comer un poco mejor. Según yo no iba a vomitar después de hacerlo. Según yo podría y no me sentiría culpable y pinche. Pero ¡no! obvio que no... esto no se larga así porque sí. Masticaba evitando pensar, evitando saborear, evitando imaginar la grasa que se pegaba a mi abdomen en esos momentos. Y terminé; y el estómago a punto de reventar me traicionó haciendo que dirigiese mi constreñido cuerpo hacía el baño, donde para mi mayor desgracia, no resulto favorable haber esperado tanto rato y ya muchos de los espaghetis encontrábanse en un trayecto muy remoto e inaccesible. Entonces permanecí hinchada, malhumorada, y nauseabunda durante unas larguísimas dos horas.
Cuando todos se fueron al fin de casa pude dedicarme a la abominable tarea a la que estaba predestinada, o mejor dicho, condenada desde que se me ocurrió introducir en mi boca un par de cucharadas extras de esa crema con mantequilla y queso amarillo; pues no debía, no era parte del plan inicial de la rigurosa dieta "cero", la cual desde hace 4 años me mantiene martirizada, y flaca. Fallé de una manera estúpida, ni hambre tenía. Debía castigarme: tragué y tragué más y más pasta, y la vomité una y miles de veces; paré al momento que no sentí más lombricitas de harina en mi panza o garganta. ¿Repugnante? lo sé... Esperó que haya expulsado también aquellas que comí durante la media tarde, con el único afán de darle gusto a mi madre y evitarle preocupaciones adicionales a las muchas que ya le abruman.

El sábado no fue mejor. También intentaba demostrar a mamá que sí me alimento, que no estoy muriendo como dice gran parte de la familia. Pero ¡Ah! me odio por deglutir una migajita de galleta o una mordidilla de manzana. Empero, si deseo comer... aunque es más de mis fuerzas y no es lícito a mi mente hacerlo; ¿cómo va a tolerarlo? Yo quiero perder peso; los dulces, mantecas, carne, leche, engordan. Deseo adelgazar pues me siento y veo obesa delante del espejo, aún cuando los jeans talle 24 me naden (literalmente).

Y luego, no pude comprar el regalo que buscaba para Sixi. Cumplió 16 años éste 6 y yo pensaba en obsequiarle alguna de las novedades de actualidad. Nada. Mis estúpidos mil pesos no alcanzaban a pagar el ipod o reproductor mp3 que ella quería. Ja, ni la mitad del cuadrito azul de 4 GB. Sentí coraje: detesto ser pobre, pero aún más detesto estar consciente de que jamás seré capaz de cambiar este hecho; soy un fracaso, siempre lo he sido y siempre lo seré.
No me quedó otra que entregarle el dinero en una bolsilla celeste...

En mi habitación, minutos después, enfadada, dolida, sentida y demás, tomé el plateado y oxidado bisturí y tasajé mis tobillos. Siguen enrojecidos y de aspecto dudoso; aparentemente una rajada se infectó y está llena de pus... ya se regenerará sola, así ha sido en cada ocasión cuando me corto.

Esto es una bazofia. Deseo que todos callen, que no me digan más que voy a morir de calamidades espantosas por mi desnutrición, que sufriré demasiado. ¿Creen que no agonizo día tras día, que no lloro, que no imploro porque esto termine de una vez? Es peor que me lo repitan al segundo, porque siento descontrol y un mayor odio por mi persona, por mi irresponsabilidad y mediocridad. ¡Ya! No puedo comer como alguien normal... ¡no puedo siquiera comer! y es mi deseo vomitar jamás. Entonces, si he de morir; ¡Joder! ¡mátame ahora mismo!

Bah, sigo viva. Sigo en la idéntica pesadilla carente de inicio o final.